El reglamento penitenciario no da cobertura específica al proceso de mediación. Sin embargo esto no impide su aplicación siempre que se respeten las normas procedimentales del régimen disciplinario para respetar escrupulosamente el principio de legalidad.
La mediación, dentro de prisión, introduce en el corazón de la misma intervención sancionadora de la administración un elemento alternativo generador de aprendizajes positivos de primer orden, que revertirá necesariamente en la pacificación de la convivencia y en la asunción de patrones de comportamientos no violentos, convirtiéndose con esto el proceso de mediación en una herramienta especialmente interesante en el propio tratamiento.
Desde el mes de marzo de 2007, la Asociación Navarra de Mediación desarrolla en la prisión de Pamplona un programa de mediación penitenciaria con objetivos en clave de fomento del tratamiento penitenciario, en beneficio de la convivencia penitenciaria y de los penados.